Maria
Aunque muchas veces quisiéramos vivir ausentes a la actual situación económica por la que estamos atravesando, es imposible convertirse en avestruz para meter la cabeza bajo tierra…y eso, es algo de lo que debemos ser conscientes.
Esa lacra llamada desempleo roza los 5 millones de españoles, incluidos profesionales sanitarios. ¿Y qué es lo más curioso de todo? Que pese a lo que pueda parecer, dicha coyuntura ha hecho que la formación se haya vuelto más necesaria que nunca. Actualmente, tener un currículum que te diferencie de los demás se ha convertido en una pieza clave, no solo para el acceso a un puesto de trabajo sino también para su conservación.
Lo más inteligente en esta situación, sería aprender a leer entre líneas pudiendo extraer conclusiones que nos ayudasen a avanzar. Hacer autocrítica y análisis de conciencia podría sernos útil; ahora bien; el problema está de nuevo en la falta de costumbre. ¿A quién le apetece perder un tiempo valiosísimo con divagaciones abstractas desde la tranquilidad de su zona de confort?
Deberíamos de ser capaces de replantearnos las estructuras actuales. ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que hoy por hoy, el modelo sanitario está solicitando un cambio a voz en grito? Y todavía hay más, ¿no creéis que dicho cambio pasa, sin lugar a dudas, por la apuesta e implementación de las TIC en la salud?
La conformación de un Sistema de Salud pensado por y para el paciente requiere de un cambio de mentalidad por parte de los actores intervinientes en el proceso. Los e-pacientes y la e-salud son ya una realidad. Profesionales y usuarios deben concienciarse de que este nuevo paradigma es posible…y la llave de ese éxito está en la adquisición de las llamadas competencias digitales a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Si en tiempos de inestabilidad económica nos aferramos a la formación para diferenciarnos, si sabemos que esto va a cambiar (pues es algo evidente), si conocemos hacia donde debemos dirigirnos y tenemos las herramientas para ir obrando el nuevo camino, ¿qué es lo que nos impide decidirnos?




