salud

Que la blogosfera sanitaria se mueve y mucho no es ninguna novedad, pero que hay compromiso, implicación, cohesión, aires de cambio y mucha fuerza colectiva es algo que nos sorprende gratamente cada día. Como pequeño ejemplo, pero que muestra la potencia de las redes sociales y la generosidad de las personas que componen este heterogéneo medio, quiero citar una pequeña petición que hacía hace unos días a través de Twitter y Facebook. Recibí un mensaje directo de una persona que buscaba un listado de redes sociales en Enfermería. Yo no lo tenía así que creé un Gdocs y lo pedí. Al rato ya tenía muchísimos enlaces, muchas manos colaborando, muchas cabezas pensantes. Y la verdad es que lo hicieron desinteresadamente, no tuve que invitarles a nada, ni pagarles, lo hicieron porque si, que menos que darles las gracias con este pequeño post.

El documento es éste por si alguien quiere echar un vistazo y/o dejar su aportación. Si quieres usarlo para algo también puedes, es tuyo.

De paso aprovecho para recordaros que en breve la Blogosfera Sanitaria se dará cita en el II Congreso de la Blogosfera Sanitaria que tendrá lugar en Madrid el 17 y 18 de junio. Este encuentro puede ser un buen momento para establecer nuevas alianzas, nuevos proyectos. Un lugar donde pueden, y deben, surgir ideas y colaboraciones para seguir creciendo juntos. Nos vemos allí, espero!!!

Y cómo sigo pensando que tener un blog en nuestro entorno es fundamental para difundir y educar en salud os dejo aquí este pequeño video con mi reflexión al respecto.

La mejor formación pasa por aquella que contempla las TIC.

Aunque muchas veces quisiéramos vivir ausentes a la actual situación económica por la que estamos atravesando, es imposible convertirse en avestruz para meter la cabeza bajo tierra…y eso,  es algo de lo que debemos ser conscientes.

Esa lacra llamada desempleo roza los 5 millones de españoles, incluidos profesionales sanitarios. ¿Y qué es lo más curioso de todo? Que pese a lo que pueda parecer, dicha coyuntura ha hecho que la formación se haya vuelto más necesaria que nunca. Actualmente, tener un currículum que te diferencie de los demás se ha convertido en una pieza clave, no solo para el acceso a un puesto de trabajo sino también para su conservación.

Lo más inteligente en esta situación, sería aprender a leer entre líneas pudiendo extraer conclusiones que nos ayudasen a avanzar. Hacer autocrítica y análisis de conciencia podría sernos útil; ahora bien; el problema está de nuevo en la falta de costumbre. ¿A quién le apetece perder un tiempo valiosísimo con divagaciones abstractas desde la tranquilidad de su zona de confort?

Deberíamos de ser capaces de replantearnos las estructuras actuales. ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que hoy por hoy, el modelo sanitario está solicitando un cambio a voz en grito? Y  todavía hay más, ¿no creéis que dicho cambio pasa, sin lugar a dudas, por la apuesta e implementación de las TIC en la salud?

La conformación de un Sistema de Salud pensado por y para el paciente requiere de un cambio de mentalidad por parte de los actores intervinientes en el proceso. Los e-pacientes y la e-salud son ya una realidad. Profesionales y usuarios deben concienciarse de que este nuevo paradigma es posible…y la llave de ese éxito está en la adquisición de las llamadas competencias digitales a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Si en tiempos de inestabilidad económica nos aferramos a la formación para diferenciarnos, si sabemos que esto va a cambiar (pues es algo evidente), si conocemos hacia donde debemos dirigirnos y tenemos las herramientas para ir obrando el nuevo camino, ¿qué es lo que nos impide decidirnos?

 

Hace algunas semanas Miguel Ángel Máñez y Raúl Ferrer llevaron a cabo a través de redes sociales una interesante encuesta sobre Gestión del tiempo y web 2.0. Esta encuesta, a la que respondieron 454 personas, arroja datos a tener muy en cuenta sobre los hábitos de los usuarios de la red.

Con su permiso me gustaría comentar algunos de estos datos:

El 76% de los encuestados solían tener más de tres pestañas abiertas a la vez; ahora mismo yo tengo 6!!!

Se recomienda tener menos de 3 como medida anti distracción/dispersión.

El 60% de los encuestados tiene un blog, el 22% escribe en él cuando puede; ¿eso que querrá decir? yo personalmente lo tengo apolillado, ¿a vosotros también os pasa? ¿por qué nos cuesta tanto?

El 35% de las personas que respondieron no usa lector de feeds alguno; ahhhhhh y cómo lo hacen? Creo que con toda la información que tenemos hoy en día a nuestro alcance y la velocidad a la que se actualiza y cambia es imposible hacerlo de otra forma sin morir en el intento. Siempre he pensado que el botón naranja (RSS) es el pequeño, gran desconocido. Búscalo en las páginas que visites y suscríbete a lo que te interese, repito: sólo a lo que te interese.

El 69% guarda sus favoritos en local; este dato me parece abrumador, con la de discos duros que he tenido que tirar, con la de portátiles que se caen al suelo tras enredarte con el cable… Por qué no usamos la “nube”? Es gratis, puedes acceder desde cualquier sitio-dispositivo, se puede compartir, permite etiquetar y clasificar, y es tan fácil como hacer clic en un botoncito instalado en tu barra de herramientas.

El 23% no usa Google Docs; mmmm, quedándome sin argumentos. Personalmente la considero la herramienta colaborativa por excelencia y su uso es muy sencillo. ¿Por qué seguimos enviándonos documentos para modificar, volver a enviar, volver a modificar? ¿Por qué seguimos retrasando reuniones, elaboración de protocolos, etc, si podemos hacerlo en una hoja en blanco común?

El 48% de los encuestados leen el correo cada vez que llega; un porcentaje enorme!!!, vivimos atados a nuestro móvil, los mails son considerados casi como sms, ¿es esto necesario?

Y el dato escalofriante: El 62% refiere no desconectar ningún día a la semana.

Me quedo con dos frases geniales “no podemos ser los mejores en todo” y “no descuides tu vida 1.0″

Ahí queda eso, feliz fin de semana. Aprovecha tu tiempo.

 

 

 

 

Os dejo su presentación por si queréis revisar más aspectos de esta encuesta.


Hoy el Día Internacional de la Enfermería y muchos son los blogs que hablan hoy de este tema. A mí no me gustaría hablar desde el punto de vista institucional ni empresarial, me gustaría hablar como enfermera. Hace unos días asistí a una conferencia en la que se hablaba de liderazgo en Enfermería. Es curioso que enfermeras de otros países se quejen de los mismos problemas/ barreras que nosotras. Es curioso que digan que uno de los grandes problemas de la Enfermería es que unos pocos hacen mucho y la gran mayoría no hace nada, sólo quieren cumplir con su jornada laboral sin sobresaltos y marcharse a casa. Es curioso que pongamos como excusa para no aprender/mejorar el tener cierta edad o cargas familiares, la falta de tiempo, lo llaman muchos. Es curioso que la gran mayoría de los puestos de responsabilidad en Enfermería sean ejercidos, aún hoy, por hombres.
Las enfermeras (y enfermeros, claro) somos, en mi modesta opinión, camaleónicos, nos adaptamos a cualquier servicio, hospital, centro de salud, región, incluso país (de esto último hablo con conocimiento de causa) siempre procurando conservar la sonrisa, acompañando en momentos cruciales de la vida, informando, educando. Somos personas creativas, trabajadoras, expertas en muchas cosas, temerosas de hacer oir nuestra voz, supongo que en el fondo, algo cobardes. Sabemos que el camino no será fácil pero que tenemos que avanzar a nivel individual si queremos avanzar como colectivo.

En una ocasión, en un taller, una enfermera me preguntaba donde encontrar recursos interesantes o buenos blogs para recomendar a sus pacientes, “no hay mucha cosa en el tema que busco”- me dijo. “Créalos”-le dije yo.

Creételo, eres el/la mejor enfermer@.

Y por último me gustaría dejar aquí esta pregunta hecha a Serafín y Antonio de Cuidando.es en la Revista ENE de Enfermería, dos grandes enfermeros y mejor personas, que me parece brillante

¿Cómo será la enfermera del futuro?

La enfermera del futuro se ayudará de herramientas TIC para el desempeño de sus funciones, tendrá una formación potente en metodología, ofrecerá unos cuidados de calidad, será una profesional segura de sí misma.

Que levante la mano quién no ha puesto alguna vez el dinero o el amor por encima de su salud. Una ocasión, por ejemplo, en la que te encuentras mal pero vas a trabajar de todas formas para no perder una parte de tu sueldo o prestigio, o una situación en la que probablemente enamorado o excesivamente emocionado, antepones tus deseos a tu bienestar físico y pones en riesgo tu salud.

A tod@s nos habrá pasado alguna vez. Sin embargo, existen determinados momentos en los que no hay absolutamente nada que pueda ponerse por encima de la salud. Cuando te encuentras realmente mal y no sientes nada más que el dolor, tan sólo puedes pensar en volver a encontrarte bien. En estos momentos te das cuenta de que todas tus otras preocupaciones no significan nada y no son más que nimiedades. Hay necesidades que pueden competir con otras. Por ejemplo, puedes tener hambre pero sentir en el mismo nivel de necesidad (o de percepción de necesidad) que también te gustaría encontrar esa prenda (por decir algo) que hace tiempo que andas buscando pero que no encuentras. Cuando estas realmente enfermo, sin embargo, no hay nada que pueda competir con tu necesidad de dejar de sentir dolor y encontrarse bien de nuevo. Y piensas en cómo vas a valorar tu salud una vez la recuperes, y en cómo decenas de preocupaciones tontas llenan tu cabeza a diario. Sin embargo la memoria humana es frágil, y después de apreciar durante unas horas (o días, dependiendo de la enfermedad) de tu recién recuperada salud, vuelves a olvidarte de lo afortunad@ que eres por el simple hecho de gozar de ella.

Obviamente en el caso de personas que pasan la mayor parte de su vida enfermas o que han nacido ya con alguna enfermedad, o que ésta haya sido especialmente grave, los parámetros cambian. A l@s que nunca nos hemos encontrado personalmente en estas últimas situaciones, se nos hace difícil imaginar lo que debe suponer, y por lo tanto, también se hace difícil hablar de ello.

Para aquell@s que por suerte tan sólo sufrimos enfermedades de vez en cuando, el orden ‘Salud, amor y dinero’ tal vez se vuelve relativo, y quizás es con la edad y la madurez que la salud va anteponiéndose a todo lo demás.

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